Sería difícil imaginar el mundo de hoy sin luz artificial - nos permite continuar nuestras actividades durante la noche, nos ayuda a sentirnos seguros y, en general, nos hace la vida más fácil. La iluminación pública nos permite moverse libremente, hacer lo que queramos, siempre que queramos, independiente de una parte del día. Algunos estudios sugieren que la iluminación pública reduce los índices de delincuencia; otros estudios muestran que el alumbrado público de las calles reduce el número de accidentes de tránsito. Los beneficios de la iluminación pública son obvios. Sin embargo, también hay algunas desventajas: alto consumo de energía y contaminación lumínica.

El alumbrado público consume una gran cantidad de energía eléctrica. Si la energía utilizada para la iluminación pública no se produce a partir de fuentes renovables, también aumenta las emisiones de dióxido de carbono, lo que contribuye al calentamiento global. Con la creciente conciencia sobre la importancia de ahorrar energía y limitar las emisiones de carbono, es importante optimizar el uso de la electricidad en el alumbrado público. Recientemente, el avance en la tecnología de iluminación LED eficiente ha minimizado algo el consumo energético del alumbrado público; pero, aun así, cada método adicional de reducir el consumo energético ahorra dinero y protege nuestro medio ambiente.

La contaminación lumínica, causada por la luz artificial excesiva, altera los ecosistemas, provoca un aumento de la contaminación atmosférica y puede incluso tener efectos adversos en la salud. La reducción de la contaminación lumínica en las grandes zonas urbanas, mientras que la preservación de la iluminación pública para aumentar la seguridad pública es un desafío importante.

Una forma de resolver este desafío es activar selectivamente las luminarias del alumbrado público cuando hay tráfico peatonal o vehicular presente en la calle. Si la calle está vacía, no hay necesidad de encender la luz de la calle. El mismo método ya se utiliza para controlar la iluminación en los pasillos de los edificios comerciales o de los hoteles y para controlar las luces en los baños públicos, pero los sensores de movimiento existentes utilizados en pequeñas áreas confinadas no son adecuados para uso en exteriores, debido a su corto rango de detección, la detección no confiable en todas las condiciones meteorológicas y la imposibilidad de determinar con precisión la ubicación de cada objeto en movimiento.

Geolux ha desarrollado un sensor de radar de alta calidad para sistemas inteligentes de alumbrado público. El radar está conectado a un poste de farola existente y registra el movimiento a una distancia de hasta 150 metros para peatones y hasta 300 metros para vehículos. El radar, inalámbricamente (mediante la comunicación ZigBee), envía la ubicación del objeto detectado a los faroles de las calles cercanas, de modo que las luminarias más cercanas al objeto puedan estar iluminadas. Cuando una persona detectada o un vehículo se mueve, el radar le sigue y enciende las luminarias alrededor de esa persona o vehículo detectado. Cuando la calle está vacía de nuevo, las luminarias se atenúan gradualmente hasta el nivel mínimo de intensidad.

Geolux es una empresa con sede en la Unión Europea que desarrolla y fabrica sensores de radar para su uso en aplicaciones de transporte, seguridad e hidrología, y es representada por SpaNet Business Consulting para comercializar su solución innovadora y de alta calidad en el mercado Español.

Iluminación Inteligente

Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio Recomendar esta página Recomendar esta página
© 2017, SpaNet Business Consulting. Reservados todos los derechos

Llamar

E-mail

Cómo llegar